¿Sus papás están divorciados? ¿Ve pornografía? ¿Consume drogas? ¿Escucha música rock? ¿Hace yoga y meditación? ¿Cree en el horóscopo y tarot? Estas son algunas de las preguntas de un formulario que estoy llenando en una pequeña iglesia cristiana en el centro de San José, la capital de Costa Rica.
Estoy aquí como reportero encubierto; me hago pasar por un joven gay con dificultades para aceptar su orientación sexual, como parte de una investigación de openDemocracy, con la que colabora el programa Interferencia de Radioemisoras UCR.
Estamos examinando cómo grupos de la derecha cristiana de EEUU promueven las ‘terapias de conversión’ en América Central.