
Justicia para Imelda. CEJIL: Todos los derechos reservados.
Sobre el calor del asfalto y bajo la luz punzante del sol de septiembre en Usulután, El Salvador, se sentía el fervor de mujeres que cantaban:
― “¡¿Qué queremos para Imelda?!
― ¡LIBERTAD!
― ¡¿Qué queremos las mujeres salvadoreñas para Imelda?!
― ¡JUSTICIA Y LIBERTAD!”
Mientras, en un salón, a puerta cerrada, con guardias custodiando los accesos, estaba Imelda. Inmóvil, impávida, frente al despliegue, en el que decidirian sobre ella, su vida y su cuerpo.