El presidente electo de Guatemala, Bernardo Arévalo, del Movimiento Semilla, asegura que su investidura el 14 de enero es inevitable. Si tiene razón no significa que las actuales fuerzas en el poder, el llamado Pacto de Corruptos, vaya a abandonar la cancha con resignación democrática. Por el contrario, todo apunta a que harán todo lo que esté a su alcance para desestabilizar al nuevo gobierno y sumir al país es una crisis de grandes proporciones.
Esta es una entrevista exclusiva con Luis Pacheco, presidente de los 48 cantones de Totonicapán, la organización indígena que encabeza la resistencia democrática de Guatemala.
José Zepeda: Parece sorprendente que quienes han salido a defender la democracia en Guatemala sean precisamente quienes tradicionalmente han sido sus víctimas.