Durante sus primeros 12 años, la Corte Penal Internacional (CPI) abrió investigaciones en ocho países (República Centroafricana, Costa de Marfil, República Democrática del Congo, Kenia, Libia, Mali, Uganda y Sudán [Darfur]), lo que resultó en 22 procesos. Estas investigaciones y estos procesos son un buen comienzo, pero les falta mucho para satisfacer la demanda.
En cada uno de estos países, la Oficina de la Fiscal de la CPI tiene más trabajo por hacer para abordar los patrones de criminalidad subyacentes, algunos de los cuales requerirán presentar más cargos o iniciar más procesos.
La corte también está siendo presionada para que expanda sus actividades a otros países. La fiscal está examinando las denuncias de crímenes internacionales en otros nueve países: Afganistán, Colombia, Georgia, Guinea, Honduras, Nigeria, Irak, Palestina y Ucrania; y puede que requieran que se abran nuevas investigaciones. Algunas de estas situaciones han sido objeto de examen durante años. Las víctimas y las organizaciones de la sociedad civil están pidiendo a la CPI que actúe en otros países, como México.