El 7 de abril, Tyson Foods anunció que cerraría una planta de procesamiento de carne de cerdo en Iowa debido a que al menos 25 de sus empleados fueron víctimas del nuevo coronavirus SARS-CoV-2. Por la misma razón, una semana antes la multinacional empacadora de carne JBS recortó la producción en su planta en Pennsylvania, uniéndose al Imperio Kosher y Olymel, que ha cerrado las instalaciones de pollo y cerdo respectivamente debido a que demasiados trabajadores se han enfermado.
Smithfield Foods cerró una planta de procesamiento de carne de cerdo en Dakota del Sur esta semana, y anunció que la Covid-19 ha sido diagnosticada en sus instalaciones de Carolina del Norte, en la ciudad de Tarheel, condado de Bladen. El condado citó cuestiones de privacidad en su decisión de no revelar cuántas personas han sido afectadas. Una empleada decidió que el riesgo era demasiado grande para llevar el virus a su hijo asmático. "Estamos directamente encima de cada uno de los que trabajan en la línea de producción", dijo, bajo condición de anonimato, a un afiliado local de la televisión ABC.
El martes 21 de abril, el gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, confirmó que cinco plantas de procesamiento de alimentos del estado, ubicadas en los condados de Bladen, Chatham, Duplin, Lee y Robeson, han sido afectadas por brotes de coronavirus.