
Un votante de primera hora que muestra un dedo entintado en Dili, Timor-Leste. Flickr / foto de la ONU. Algunos derechos reservados.
La victoria de Jair Bolsonaro en Brasil en 2018 ha puesto de manifiesto el rol de las empresas de social media marketing (mercadotecnia en redes sociales) en cómo se ganan elecciones y la poderosa influencia que ejercen en la polarización de los procesos políticos. Han tenido sin duda un impacto en fraguar la victoria de partidos políticos y de líderes otrora ajenos a la política.
Esta tendencia es ahora la regla y no la excepción en las sociedades democráticas. Lo que los medios de comunicación de todo el mundo calificaron de excepcional, como la supuesta interferencia extranjera que llevó a la derrota de Hillary Clinton en las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos, o a la victoria del Brexit en el referéndum del mismo año en el Reino Unido, se ha convertido en un patrón evidente en todos los procesos electorales desde entonces.