Septiembre comenzó con un ataque al mundo de la Ciencia. El gobierno brasileño anunció recortes adicionales a las becas federales para investigación. En lo que va de 2019, 17.424 becas fueron recortadas, lo cual afectó a todos los niveles del sistema educativo nacional. Brasil había atravesado dificultades presupuestarias en gobiernos anteriores pero, sin embargo, nunca habìan sido utilizadas como parte de una estrategia de desprestigio a los cientìficos y sus instituciones.
En 2019 también hemos aprendido que la Ciencia entró en la lista de especies en peligro de extinción a nivel mundial. No es casualidad que la Amazonia está incendiándose mientras que los científicos brasileños son despedidos y el financiamiento es recortado.
El reciente despido de Ricardo Galvao, investigador galardonado internacionalmente, de su cargo como Director del Instituto Nacional para la Investigación Espacial (INPE) es otro ejemplo del sombrío momento que atraviesan los cientìficos brasileños. Galvao fue desafectado luego de que el INPE publicara un informe sobre el alarmante incremento de la deforestación en la Amazonia.