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Migración, drogas, energía y tecnología: estos son los intereses de Trump en América Latina

La nueva Estrategia de Seguridad Nacional debe leerse en el marco de la distancia entre las declaraciones y los hechos que caracteriza la incierta e impredecible política exterior de Trump. English

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Bañistas en la playa observan una demostración aérea durante el Saludo Nacional a los Héroes de América Air and Sea Show el 28 de mayo de 2017 en Miami Beach, Florida. Foto: © Brandon Kalloo Sanes / Planet Pix a través de ZUMA Wire) PA Images. Todos los derechos reservados

A mediados de diciembre de 2017, la administración Trump anunciaba una nueva Estrategia de Seguridad Nacional (ESN). Se trata de una serie de premisas y objetivos basados en la doctrina del realismo político (que se asume de modo explícito en el documento), orientados a “reestablecer la posición de ventaja de Estados Unidos en el mundo”. Sintetiza las metas que deben alcanzarse para resguardar los “intereses estadounidenses” - que son los intereses de una minoría privilegiada e influyente en la toma de decisiones, pero que se presentan como “los intereses del pueblo americano”.

Cabe señalar que una de las características del gobierno de Trump en materia de política exterior es la brecha existente entre un discurso incendiario, lleno de amenazas y comentarios vehementes, y una toma de decisiones que en ocasiones tiende a minimizar tales posicionamientos - desde el escarmiento que se le iba a propiciar al Gobierno chino, hasta la amenaza de una salida inmediata del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y la oposición aparentemente “total” al libre comercio. De modo que la ESN debe ser leída también en el marco de esta distancia entre dichos y hechos que viene moldeando una política exterior más bien incierta y poco predecible.