
Imagen: Norway Ministry of Climate and Environment. Cortesía Diálogo Chino.
A un año de la firma del histórico acuerdo con el grupo guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la paz sigue siendo ilusoria para muchos colombianos.
Las tensiones sobre la tierra y los recursos naturales persisten en las zonas rurales a pesar del fin del conflicto entre las FARC y el gobierno colombiano. Esto se debe en parte, a que el gobierno continúa priorizando la extracción y la exportación de productos básicos como el petróleo, sin realizar una consulta adecuada con las comunidades afectadas, según asegura Camilo González Posso, director del Instituto de Estudios para la Paz y el Desarrollo de Colombia (INDEPAZ).