
Smog cubre el centro de Manhattan en Nueva York. Martes, 10 de julio de 2007. AP Photo / Adam Rountree. Todos los derechos reservados.
La elección de Donald Trump como el presidente de los Estados Unidos puede resultar en un desastre para el clima y especialmente para las negociaciones sobre el cambio climático, en el caso que se siga aferrando a las amenazas realizadas durante su campaña electoral. Al mismo tiempo, puede proporcionarle al mundo en desarrollo, especialmente a China, una oportunidad de asumir el liderazgo en la batalla contra el cambio climático.
En su primer día en el cargo, Trump rescindiría el Plan de Energía Limpia de Barack Obama, retiraría a los Estados Unidos del Acuerdo Climático de París y “pondría fin a la guerra contra el carbón”, tal como había prometido en su campaña electoral.