En el activismo feminista, resulta obvio decir que lo personal es político. Pero nuestras decisiones técnicas están sometidas a un escrutinio mucho menor aunque sus efectos tienen consecuencias igualmente trascendentales para nuestro activismo.
Muy pocxs negarán que el control y el poder son cuestiones feministas. Pero ¿qué sucede con el control digital o el poder en línea?
En el Foro de AWID realizado en septiembre, una activista me contó que su organización había decidido cerrar su sitio en internet y ahora se comunicaba solo a través de su página en Facebook. Es una decisión que tiene sentido por diversas razones: la estructura ya existente de Facebook es fácil de usar y el sector al que esa organización se propone llegar ya usa Facebook. Además, es más barato, más fácil y requiere menos mantenimiento.