
Sólo no ve el que no quiere ver. La verdad es que, poco a poco, el país va adaptándose a la grave situación creada por el golpe que sufrimos. Es como una ola que avanza y que envuelve al país entero.
Pero esa ola reaccionaria y conservadora no se parece a una ola del mar, de esas que gustan a los surfistas.