
Departamento de Estado, EEUU. Public domain.
“Es un ciudadano de a pie. Los campesinos dicen que es un hombre que entiende a la gente, les habla en su propio lenguaje. Es un hermano. Se ha vuelto un referente.” Así describía a Megateo un habitante del Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander, cuando conversé con él durante mi recorrido por la región hace un par de años.
La muerte violenta de ese mismo hombre el 2 de octubre 2015 fue celebrado como un gran éxito en los medios de comunicación nacionales e internacionales. Era uno de los narcotraficantes más buscados de Colombia. Su muerte fue un golpe importante contra la industria ilegal de la cocaína. Sin embargo, para los habitantes del Catatumbo, hay menos motivos para la celebración. Para ellos, el futuro próximo podría ser aún más duro, con una escalada de la violencia desconocida durante el reinado de Megateo.