Este reportaje es uno de los dos ganadores del concurso de periodismo sobre temas indígenas organizado por Survival International, democraciaAbierta y El Espectador.
El territorio de los Wiwa es la montaña. Específicamente, la Sierra Nevada de Santa Marta entre los departamentos del Cesar, Guajira y Magdalena, al noreste del país. Desde niños se han acostumbrado a cruzarla descalzos, por estrechos caminos que bordean profundos precipios.
Ellas, con su niño colgado desde su frente dentro de una “buza” o mochila, mientras van tejiendo otra. Ellos, con pies grandes y macizos, que soportan unas piernas firmes que parecen nunca cansarse. El paisaje parece dibujado. Según la época del año puede estar inundado de todos los verdes o bien, cuando el sol picante todo lo seca, cubierto de tonos tierra. Para llegar hasta Rongoy, donde una parte de la comunidad Wiwa se asienta, el camino es largo y culebrero; tal vez por ello, aún no han llegado la “mano blanca” ni el turismo a esta zona norteña.