La revista Foreign Affairs preparó para su edición de septiembre-octubre de 2020 un número monográfico que tituló «El mundo que Trump nos dejó». El título es engañoso, porque se trata en realidad de un conjunto de artículos cuyo foco no está puesto en el estado del mundo sino antes bien en cómo Trump deja a Estados Unidos ante el mundo.
Tres artículos son particularmente interesantes porque presentan miradas distintas sobre la política exterior del gobierno de Trump y sobre los desafíos y condicionamientos que el país tiene por delante en esta materia. Me refiero a los ensayos de Nadia Schadlow «The End of American Illusion», de Richard Haass «Present at the Disruption» y de Margaret MacMillan «Which Past is Prologue?».
Schadlow aprueba en el balance la gestión de Trump, mientras que Haass es sumamente crítico; MacMillan, por su parte, acompaña esta última postura, pero lo hace desde una perspectiva histórica y comparativa. A pesar de estas diferencias de opinión y de enfoques, los tres artículos coinciden en aspectos que son imprescindibles para reflexionar sobre los alcances y límites de la política exterior de Estados Unidos en el futuro próximo y, más en general, sobre el orden internacional hacia el que nos dirigimos. Me valgo de estos aspectos para hacer mis propias consideraciones sobre ambos temas.