“Los países latinoamericanos tienen tribunales secretos que pueden ordenar a las empresas que retiren cosas discretamente”. La mención de Mark Zuckerberg a la región, cuando anunció, entre otras medidas, que Meta pondría fin a la verificación de datos en Estados Unidos, no fue en absoluto casual. Podría tomarse como un mensaje indirecto a Brasil, y revela cómo los ojos de algunos de los hombres más poderosos del mundo están puestos sobre nosotros.
El año pasado, el Supremo Tribunal Federal de Brasil prohibió X durante 40 días debido a una ley que Elon Musk se negaba a cumplir: cualquier empresa internacional que opere en este país debe tener un representante legal basado en el mismo país. Cuando X sintió el impacto de quedarse sin una de las mayores y más activas bases de usuarios de todo el mundo, Musk se rindió.