Salir dela crisis institucional y política creada recientemente en Perú no será fácil. En las elecciones previstas en principio para enero 2020 será difícil que aparezca un nuevo Congreso capaz de impulsar la renovación necesaria para devolver la estabilidad al país andino.
Así, lo que se vive hoy en Perú es como una serie de Netflix, que atrapa porque la trama va cambiando minuto a minuto. Sin embargo, en lo concreto, evidentemente configura una situación compleja e inquietante para el país.
Aunque ya comienza a estabilizarse el escenario político, dado que poderes fácticos como las Fuerzas Armadas y la Policía entregaron su respaldo al Presidente Martín Vizcarra permitiendo así la consolidación de su Gobierno, todavía quedan capítulos a corto, mediano y largo plazo que resolver, a fin de que la ciudadanía pueda alcanzar algo de paz y tranquilidad.