El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha negado vehementemente que haya intercambiado favores con las pandillas, pero varios funcionarios gubernamentales y una persona que trabaja directamente con el gobierno dicen que hay un pacto informal entre sectores del gobierno y las pandillas.
Luego de que Bukele insistiera públicamente en que su gobierno no está trabajando con las pandillas, salió un informe de El Faro, publicado el 3 de septiembre. Este se apoya en entrevistas y documentos gubernamentales para demostrar que algunos representantes del gobierno se habían reunido con pandilleros dentro y fuera del sistema penitenciario con el fin de fomentar una mayor confianza e intercambiar favores, entre ellos el acceso del partido político de Bukele, Nuevas Ideas, a áreas dominadas por pandillas, con el objetivo de hacer campaña para las elecciones legislativas y municipales fijadas para febrero de 2021. El Faro se refiere a esas conversaciones como “negociaciones”.
El informe de El Faro surgió pocos meses después de un reportaje del International Crisis Group (ICG) en julio, en el que se afirma que la sustancial disminución de los homicidios en El Salvador podría deberse a lo que el ICG denomina un “frágil entendimiento informal”, que podría incluir un “pacto de no agresión” entre sectores del gobierno y las pandillas. En un detallado análisis de las tasas de homicidio, el ICG señala que, desde que Bukele llegó a la presidencia en junio de 2019, los asesinatos en El Salvador han disminuido hasta en un 60 por ciento.