La batalla por la supervivencia se vive en 43 camas de cuidados críticos del Hospital del IESS Quito Sur. Las instalaciones están al máximo de ocupación. El sopor de fluidos humanos y medicamentos trasciende las capas de las mascarillas N95 hasta golpear con la cruel realidad. La tos seca rebota en las paredes y se queda haciendo eco en los pasillos. Mientras tanto, el virus de la Covid-19 muta y el mundo se alerta por la aparición de una nueva variante del SARS-CoV-2, la B-117, mucho más contagiosa. Durante cuatro días, el Hospital del IESS Quito Sur recibió a 200 pacientes sintomáticos respiratorios, informó Hugo Espejo, Subdirector de Medicina Crítica.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) reportó 112.000 defunciones generales en 2020, cifra que dobla casi en un 50% el reporte de 2019 con 73.431 fallecidos. El gobierno nacional reconoce 14 mil muertes en el contexto de la pandemia mientras que el Registro Civil informa de otras 23 mil defunciones inusuales. Guayaquil registró 20.532 fallecidos entre marzo y mayo cuando las muertes desbordaron los servicios de asistencia, en comparación a 5.900 del mismo trimestre de 2019. Sin embargo, Pichincha es la provincia más afectada porque entre junio y agosto de 2020 registró 7.187 decesos frente a 3.353 del mismo trimestre en 2019.
En el Ecuador existen 633 establecimiento de salud y solo el 29% (183) de ellos son públicos. Solo 26 hospitales están autorizados para atender a pacientes contagiados por coronavirus, entre los cuales el Hospital del IESS Quito Sur es el centinela. Cuenta con 192 camas al interior y 180 fuera del establecimiento en carpas hospitalarias. Atendió más de 40 mil pacientes en 10 meses de declaratoria de emergencia sanitaria desde el 17 de marzo de 2020 e implementó un software para la detección de pacientes sospechosos. La tasa de médicos a escala nacional es de 22 por cada 10 mil habitantes. Existen 1.4 camas hospitalarias disponibles por cada 1.000 habitantes, más de 24 mil camas.