Cuatro semanas después de renunciar a la dirección del programa de IA del gobierno británico, una alta funcionaria estaba de vuelta en su antiguo departamento. Pero esta vez no cobra el sueldo del Estado: sus empleadores son dos empresas que la contrataron y la enviaron a trabajar “en comisión” en el gobierno, aprovechando una laguna legal que les permite definir desde adentro la política para regularlas.
El Tony Blair Institute (TBI), la consultora del ex primer ministro laborista Tony Blair (1997-2007) que se dedica a asesorar gobiernos en diversas áreas – especialmente tecnología –, y el Ellison Institute of Technology, del multimillonario dueño de Oracle Larry Ellison contrataron a la alta funcionaria para dirigir su proyecto de IA para el gobierno, y la cedieron en "comisión de servicios" al Departamento de Ciencia, Información y Tecnología (DSIT).
El DSIT está encargado de establecer las normas que regulan la IA en la economía en general y de su implementación en toda la administración pública.