Un año después de la violenta respuesta a las manifestaciones que siguieron a la destitución del presidente peruano Pedro Castillo, vuelven a producirse protestas. Y, una vez más, las autoridades amenazan con repetir la represión que causó 49 muertos en enero y febrero.
La búsqueda de verdad y justicia es una de las principales reivindicaciones de las protestas, que comenzaron ayer y continuarán durante el fin de semana en Lima y en todo el país. Pero los manifestantes también quieren la renuncia de la sucesora de Castillo, Dina Boluarte, y nuevas elecciones.
Las manifestaciones del pasado diciembre se extendieron sobre todo por las regiones andinas del sur, y estallaron contra la destitución de Castillo, que había intentado brevemente disolver de manera ilegal el Congreso y fue a su vez destituido por éste, y luego detenido y reemplazado por Boluarte, su vicepresidenta.