La de Fabrizio Scrollini es una de las entrevistas más gratificantes de la serie. Supongo que se notó que ni pude, ni quise, ocultarlo.
Con Fabrizio nos une un "largo camino", de muchos años. Éramos apenas unos niños cuando nos conocimos – él, "un chico de Maldonado" y yo, un "porteñito arrogante". La vida nos volvió a cruzar una y otra vez. También aquella mañana, en la que él llegó bien temprano al Centro Cultural IMPA en Buenos Aires, cargando su valija.
A Fabrizio le escuchamos. Le escuchamos porque sabe, porque su saber es constructivo. Y sabemos que, hablando de estos temas, es una de las personas con mayor visión y más consistencia de la región.