Antes de empezar esta serie de entrevistas, los directores del show me dieron indicaciones: "hablen bajito, queremos intimidad"; "dejá que los entrevistados piensen, tus preguntas son difíciles".
Cuando Pedro Kumamoto se sentó en la silla del Centro Cultural IMPA en Buenos Aires, sabía que cumpliríamos esa misión.
Kuma tiene algo mágico, un carisma que se siente. Como se me escapó en plena entrevista, "Kuma tiene el mérito de ser auténtico".