Al hablar con Bernardo Gutiérrez, uno siente que las cosas se están moviendo y que es cierto aquello de que todo lo sólido se desvanece en el aire, quizás para hacerse más líquido.
Como fuere, Bernardo habla, con pasión, de anhelos profundos. Es un inventor: un inventor de palabras, de ideas, de relatos, que sabe que la única esperanza de la política latinoamericana es re-inventar su narrativa.
Abajo, la entrevista completa: