Por primera vez, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) procesa un caso sobre vulneración de derechos de los Pueblos Indígenas en Aislamiento Voluntario (PIAV). Se trata de los Tagaeri-Taromenane vs. Estado ecuatoriano. En 2020, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) presentó ante la Corte IDH el caso porque determinó que proyectos de explotación extractivista provocan contactos forzados y generan episodios de violencia contra estos pueblos. Ecuador conocía del riesgo inmediato y no actuó.
Se hace referencia a las muertes violentas de miembros de los pueblos Tagaeri y Taromenane ocurridas en 2003, 2006 y 2013; y la falta de protección y revictimización de dos niñas Taromenane sobrevivientes a la masacre de 2013.
La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) y el colectivo Yasunidos son accionantes del proceso que hace responsable al Estado ecuatoriano de violaciones a los derechos y afectación a territorios, recursos naturales y modo de vida. Por esta razón, una comitiva viajó desde Ecuador integrada por representantes del pueblo Waorani, el presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), Leonidas Iza, a quienes se sumaron una delegación de indígenas de Brasil como Articulação dos Povos Indígenas do Brasil (Apib) e a Coordenação das.