
Cildo Meireles. Serigrafía "Inserções em circuitos ideológicos: Projeto Coca-Cola". Colección Museo Nacional del Centro de Arte Reina Sofía. Todos los derechos reservado
El futuro ya no es lo que era. No está a la altura de las expectativas. Ha perdido el brillo inspirador de aquel siglo XX cargado de utopías. Los horizontes posibles se difuminan. Los sueños acumulados de la modernidad se deshilachan.
Desde que Francis Fukuyama decretase en 1992 El fin de la historia en un libro icónico que preveía un nuevo tiempo en el que las ideologías ya no serían necesarias, emergió un presente amniótico regido apenas por la economía global. El desplome de los gobiernos comunistas, según Fukuyama, consagraba a la democracia liberal como única alternativa.