Escribo esto apresuradamente, como todo lo que se escribe sobre Covid19. La mayoría de nosotros, que estamos fuera de China, sólo en las últimas dos semanas comenzamos a tomarnos en serio esta amenaza.
Ni los científicos ni los políticos saben lo suficiente sobre la dimensión y escala del problema, y mucho menos sobre las soluciones. El presidente español Pedro Sánchez confesó que "quien diga saber lo que hay que hacer en esta emergencia no aprenderá nada de ello".
En circunstancias normales esto sería profundamente preocupante, pero su franqueza me parece extrañamente tranquilizadora.