Una vida de resistencia y represión
En 2015, la activista hondureña Berta Cáceres ganó el Premio Goldman, el más alto honor internacional que se puede otorgar a un defensor del medio ambiente. Cuando un investigador del comité del premio la visitó en Tegucigalpa, Berta le preguntó qué pasaría si ella muriera antes de recibir el dinero del premio, una pregunta que ningún galardonado había hecho antes.
Sus temores no eran infundados. Cáceres fue asesinada el 2 de marzo de 2016, muerta a tiros en su bungalow de La Esperanza, en el oeste del país centroamericano.
Cáceres fue la líder carismática del COPINH, una organización indígena que reunió al pueblo lenca de Honduras para defender el río Gualcarque contra el proyecto de una represa hidroeléctrica financiada internacionalmente, Agua Zarca.