Las civilizaciones duran, de promedio, unos 336 años. Hoy día, la mayoría de nosotros somos conscientes de que la civilización moderna se ha vuelto insostenible, pero muchos no se dan cuenta de que nos estamos encaminando hacia su colapso. La civilización actual es cada vez más compleja, se agudizan las desigualdades sociales, nuestro impacto ambiental va en aumento y el clima está cambiando. Cuando estos cuatro indicadores suben al unísono, la probabilidad de colapso es elevada.
El colapso de la civilización moderna es, sin duda, un momento decisivo de la historia del género humano. Estamos ante el punto de inflexión entre dos futuros: la Gran Transición y la Gran Alteración. La Gran Transición es un futuro en el que la sociedad decide reorganizarse de manera integral para mantenerse en equilibrio dinámico con los sistemas de la Tierra. Nunca antes los seres humanos han intentado organizar de manera sostenible una sociedad global con un nivel de complejidad tan elevado, pero cabe la posibilidad que, por primera vez en la historia, podamos vivir en una civilización sostenible, interconectada y tecnológicamente avanzada - lo que algunos llaman una civilización ecológica.
Por otra parte, probablemente carecemos de capacidad o de voluntad colectiva para transformarnos a tiempo y evitar el colapso. Y así, en lugar de adentrarnos en la Gran Transición, lo que podríamos experimentar es la Gran Alteración.