
Manifestación contra el PRISM en Berlín, organizada por el Partido Pirata, durante la visita del presidente estadounidense, Barack Obama. Mike Herbst / Wikimedia Commons. Algunos derechos reservados.
De unos años a esta parte, asistimos a la emergencia del poder relacional, de la transversalidad, de la participación. Este es el enclave que da sentido y protagonismo a la tecnopolítica, base sobre la cual se conceptualiza y se acoge una nueva visión de la democracia: más abierta, más directa, más interactiva. Un marco que supera la arquitectura cerrada sobre la que se han cimentado las praxis de gobernanza (cerradas, jerárquicas, unidireccionales…) en casi todos los ámbitos. Esta serie sobre El ecosistema de la democracia abierta busca analizar los distintos aspectos de esta transformación en marcha.
La libertad de expresión es uno de los pilares de la democracia moderna. Como parte de ella, tenemos derecho a la privacidad de nuestras comunicaciones. En el siglo pasado se hablaba de que en algunas dictaduras abrían los sobres con vapor de agua para que no se notara, leían su contenido —con la clara intención de detectar pensamientos divergentes —, los cerraban y los hacían llegar a su destinatario para evitar sospechas de la intervención.