
Nicolás Maduro ofreciendo un retrato de Chávez a Dilma Rousseff. Wikimedia Commons. Some rights reserved.
El 6 de diciembre se elegirán los nuevos integrantes de la Asamblea Nacional venezolana, con resultados por demás inciertos. El país se apresta para la confrontación electoral entre la metáfora opositora del desastre y la victoria perfecta que pregona el oficialismo, en su consigna de consolidación del proceso bolivariano. Y revolucionario, dicen.
Si se intentara un análisis serio, se debiera partir de los datos de casi dos decenas de comicios anteriores, desde las elecciones de 17 años atrás, cuando Hugo Chávez accedió a la presidencia, de las encuestas y sondeos de opinión, y del análisis de la capacidad de movilización del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y de la Mesa de Unidad Democrática (MUD).