Las Américas son la región más mortífera del mundo para quienes defienden la tierra, el territorio y el medio ambiente. Mientras las empresas y las autoridades siguen destruyendo y contaminando los lugares que los pueblos indígenas llaman su hogar, las comunidades están plagadas de problemas de salud, se destruyen los medios de vida y se criminaliza a los ecologistas por denunciar.
"Defender nuestras vías navegables me llena de orgullo"
Colombia es uno de los países más peligrosos del mundo para defender la tierra, el territorio y el medio ambiente. Yuly Velásquez, Presidenta de la Federación de Pescadores Artesanales, Ambientales y Turísticos del Departamento de Santander (FEDEPESAN) -organización ecologista centrada en la protección de humedales y ríos en Barrancabermeja (Colombia)- ha vivido la violencia en primera persona.
El año pasado, Yuly fue víctima de un ataque armado, después de que le dispararan, mientras evaluaba los daños causados al medio ambiente de su localidad, mientras que otros miembros de FEDEPESAN también han sufrido violencia. Aquí, Yuly comparte los peligros de ser una mujer defensora del medio ambiente.