La elección argentina atravesó este domingo 13 de agosto un sismo político. El candidato libertario de extrema derecha -y outsider de la política tradicional- Javier Milei obtuvo el primer lugar, con más del 30% de los votos; la oposición liberal-conservadora quedó en segundo puesto, con menos votos de los esperados (28%), y el peronismo, por primer vez en la historia, en tercer lugar, con 27% de los votos.
Las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) constituyen un tipo de elección sui géneris: en teoría, sirven para que cada fuerza elija sus candidatos, pero en la práctica, al votar todo el padrón electoral, son una pre-primera vuelta, que crean el clima para la verdadera elección que, en este caso, se llevará adelante el 22 de octubre.
Por eso, el análisis de las PASO tiene dos niveles: por un lado, quién gana cada interna, si es que hay competencia, y por otro, qué dice la elección sobre la correlación de fuerzas entre los diferentes partidos y coaliciones.