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A diferencia de Berta Cáceres, que fue asesinada hace casi un año en la apacible ciudad hondureña de Esperanza, el maestro de escuela primaria y líder de la comunidad indígena de Tolupan, José Santos Sevilla, no era alguien célebre. Pero su asesinato, ocurrido el viernes 17 de febrero, tuvo escalofriantes paralelismos con el homicidio de la ganadora del Premio Ambiental Goldman en 2015.
Al igual que Cáceres, Santos se encontraba durmiendo cuando fue asesinado fatalmente por pistoleros enmascarados que irrumpieron en su domicilio en el municipio de Orica, a unos 75 kilómetros al noreste de la capital hondureña Tegucigalpa. Alexander Rodríguez, el alcalde de Orica y amigo de Santos, dijo que se desconocía el motivo del asesinato. Sin embargo, otros miembros de la comunidad Tolupa han sido asesinados durante las protestas pacíficas contra las operaciones mineras y de tala en su territorio, según han informado varias agencias de noticias.