Este artículo inaugura una investigación sobre tácticas, redes y perfiles de perpetradores de trata y explotación sexual en la región más poblada de Uruguay, los departamentos de Montevideo y Canelones.
‘Coco’ se muestra encantador. Escribe “los amo mucho los extraño mucho mucho mucho” en fotos familiares que sube a Facebook. Posa alegre junto a sus hijas en una piscina, ayudándolas con la tarea, o alimentando a un corderito con una mamadera. Pero es capaz de sonreír mientras devora.
Heber Daniel Fernández Olivera —o Coco, como todos lo llaman— también se muestra en fotos de lo que fue su disco pub Área 69 - Cocolandia en Peñarol, el barrio del norte de Montevideo donde creció. Aparece entre botellas de whisky Monks, autos tuneados, bandas de cumbia y adolescentes mujeres que posan con poca ropa mostrando la cola, bajo la leyenda: “Así esperamos siempre a nuestros clientes”.