Un día después de que Estados Unidos secuestrara a Nicolás Maduro en Caracas, el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio matizó la narrativa en torno a la intervención militar en Venezuela basada en el petróleo.
“No necesitamos el petróleo de Venezuela. Tenemos mucho petróleo en Estados Unidos", dijo en una entrevista televisiva. “Lo que no vamos a permitir es que la industria petrolera de Venezuela sea controlada por adversarios de Estados Unidos".
A continuación, Rubio enumeró una lista de los sospechosos de siempre para Estados Unidos: China, Rusia, Irán. ¿Por qué necesitan el petróleo de Venezuela?, cuestionó. "Aquí es donde vivimos".