
Manifestantes de la oposición cubiertos con escudos ante los ataques con bombas lacrimógenas de la Guardia Nacional venezolana. 18 de mayo de 2017. Caracas, Venezuela. Adrian Manzol/Zuma Press/PA Images. Todos los derechos reservados.
En medio del tumulto en las calles de Venezuela, que ha costado decenas de vidas en las últimas seis semanas, dos hechos crucialmente importantes y relacionados amenazan con provocar aun mayor violencia y eclipsar toda posibilidad de compromiso internacional dirigido a remediar la difícil situación del país.
El primero fue el anuncio de la ministra de Relaciones Exteriores Delcy Rodríguez el 23 de abril sobre el retiro del país de la Organización de Estados Americanos (OEA) en respuesta a lo que el gobierno de Nicolás Maduro ve como “interferencia” en los asuntos internos de Venezuela. La otra medida, que indignó inmediatamente a los manifestantes y generó repudio internacional generalizado, fue el decreto presidencial del 1 de mayo convocando a una asamblea para modificar la constitución nacional.