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Cómo la desigualdad supone una amenaza para todos los derechos humanos

La desigualdad no solamente supone una amenaza para los derechos económicos y sociales; amenaza la efectividad de todo tipo de derechos en todos los ámbitos. Una contribución al debate de openGlobalRights, La desigualdad y los derechos humanos. English, Français, العربية

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A nivel mundial, las crisis económicas, los conflictos armados, las emergencias de salud pública, la inseguridad alimentaria y el cambio climático han supuesto amenazas para la efectividad de los derechos humanos. Dentro de esta constelación de factores, la alarmante intensificación de la desigualdad de ingresos y recursos se ha convertido en otra área de preocupación creciente. El marco de derechos humanos ofrece una orientación parcial sobre las consecuencias de nuestras sociedades cada vez más polarizadas, pero aún hay vacíos. Dado el fuerte aumento de la desigualdad en las últimas décadas, es esencial que entendamos mejor las conexiones entre la efectividad de los derechos humanos y la desigualdad: cómo entendemos y medimos la desigualdad, hasta qué grado la desigualdad creciente supone una amenaza para los derechos básicos, y qué dice (y no dice) el marco de derechos humanos sobre la desigualdad.

Las personas experimentan desigualdades a lo largo de una variedad de dimensiones, por ejemplo, en el nivel educativo, la salud y la distribución de poder. El tiempo libre del que gozan los hombres y las mujeres no se distribuye equitativamente, una vez que se toman en cuenta las exigencias de trabajo remunerado y no remunerado. Las desigualdades también se miden entre individuos, entre hogares, entre grupos sociales (p. ej., raza, género y origen étnico) y entre países.

Al definir la desigualdad, es importante distinguir entre la desigualdad “horizontal” y “vertical”. La desigualdad horizontal se produce entre grupos definidos conforme a la cultura o construidos socialmente, como por género, raza, origen étnico, casta y sexualidad. La desigualdad vertical ocurre entre personas o entre hogares, como la distribución general de riqueza o de ingresos en una economía.