El domingo 28 de agosto el embajador colombiano Armando Bendetti llegó a Caracas. Es el ansiado fin de un bloqueo entre dos países vecinos que se necesitan mutuamente.
Para Omar González, un venezolano de 28 años, haber atravesado 11 países y la temida Selva del Darién, no fue tan peligroso como el año que duró tras las rejas por un delito que no cometió.
En años recientes, 2,5 millones de venezolanos han llegado a Colombia en busca de refugio. Pero hay peligros que les esperan, incluida la posibilidad de caer en garras del crimen organizado