A inicios de abril, openDemocracy reveló que una red de influencia política vinculada al Kremlin había actuado en Argentina durante 2024 colocando cientos de artículos en medios de comunicación con el fin de desacreditar al gobierno del ultraderechista Javier Milei.
Lo que siguió se parece mucho a las ficciones que los rusos filtraron en 26 digitales argentinos entre junio y octubre de 2024.
En el ecosistema mediático se impuso una versión reducida y tergiversada de los hechos, que el gobierno aprovechó para atacar una vez más a los periodistas, amenazarlos con acciones penales y retirar acreditaciones ante la Casa Rosada, pero no para investigar con seriedad los hechos. Algunos medios la usaron para despedir a periodistas.