A fines de marzo, el gobierno de Argentina celebró la mejora en el índice de pobreza: según el INDEC, el organismo oficial de estadísticas, el 28,2% de la población era pobre en el segundo semestre de 2025, una baja marcada respecto del 52,9% de 2024.
El presidente Javier Milei recurrió a las redes sociales para festejar lo que consideró un éxito. “LA POBREZA SIGUE BAJANDO. Dato, no relato”, escribió en X, y agregó: “MAGA! [Make Argentina Great Again]”.
En la Argentina de Milei, la idea de “dato, no relato” desempeña un papel central en la forma en que el gobierno reconfigura la narrativa sobre la reducción de la pobreza. El “relato” se presenta como manipulación, mientras que los “datos” se presentan como neutrales. Lo que se mide, importa; lo que no se mide, no existe.