
Jair Bolsonaro. 21 Junio 2016. Flickr/Agência Brasil Fotografias. Algunos derechos reservados.
El 4 de abril, el diputado del Partido Social Cristiano (PSC) Jair Messias Bolsonaro pronunció un discurso de alto voltaje en el Club Hebraica de Río de Janeiro. El discurso, que motivó titulares, representó otro adoquín en el camino de controversias que define su carrera política. Ante unas 500 personas afirmó que los que residen en las reservas son "parásitos", que los quilombolas (miembros de la comunidad negra, descendientes de esclavos fugitivos) "ni siquiera son aptos para la cría", que las ONG y los movimientos sociales estan robando la riqueza del país y que la única manera de combatir la delincuencia es armando a la población.
Bajo su presidencia, aseguró el precandidato a las elecciones del año que viene, no se concederían más tierras a las reservas, ni fondos a las ONGs y a los movimientos sociales, y habría un arma en cada casa para "combatir a los malos" - a saber, entre otros, los miembros del Movimiento de Reforma Agraria (MST).