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Parodiar el porno para hablar de la crisis climática en OnlyFans

Jessica Riches habla sobre parodiar el porno, las audiencias parasociales y por qué las campañas climáticas deben asumir mayores riesgos

Parodiar el porno para hablar de la crisis climática en OnlyFans
“Me uní a OnlyFans para luchar contra la crisis climática” | Jessica Riches, Headline Newds
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Una mujer en ropa interior se pinta los labios frente al espejo, aparentemente ajena a que la están mirando. Cuando vislumbra a alguien merodeando atrás de una puerta, suspira con picardía. "Pasa, no seas tímido. ¿Qué te parece un poco de charla picante?", le dice provocativa. "¿Y de qué nivel de picante estamos hablando, exactamente? Porque puedo ser tan asquerosamente sucia como para usar palabras prohibidas por el Gobierno de EEUU”.

Corte a la siguiente escena: la mujer está de rodillas, amordazada. "Cambio climático", murmura. "Descarbonización. ¡Energía limpia!".

Quizás ya adivinaste que no es la típica película porno, y que Jessica Riches no es la típica modelo de OnlyFans. Estas son algunas de las palabras que la administración de Donald Trump ha eliminado de los sitios web del gobierno estadounidense, explica Riches a continuación. Otras, dice otra vez amordazada, son "sostenible", "verde" y "emisiones".

"Hay quienes tienen palabras de seguridad, Trump tiene palabras de inseguridad, palabras que le dan mucho miedo", susurra Riches a la cámara. "Han eliminado literalmente todas estas palabras de los sitios web del gobierno, porque sus amigos de las grandes petroleras también tienen miedo. Pero no se puede amordazar la verdad, chicos".

Esto es Headline Newds, una nueva serie de vídeos en línea producidos por el estudio sin ánimo de lucro The Yellow Dot, que utiliza tropos pornográficos exagerados y escenas cómicas para transmitir mensajes sobre el clima en espacios a los que las campañas tradicionales rara vez llegan, imitando situaciones típicas de películas para adultos para subvertirlas con datos y comentarios sobre el clima.

La serie es deliberadamente provocativa, y utiliza el humor, la intimidad y la sorpresa para captar la atención, mientras los vídeos de activismo tradicional se pasan rápidamente por alto.

Todos sabemos que la crisis climática se está acelerando – calor récord, subida del nivel del mar, nuevos proyectos petroleros cada semana –, pero gran parte de los mensajes sobre estos temas no llegan a sacudir la preocupación pública. Y sin preocupación pública, tampoco se altera la voluntad política.

En openDemocracy, nuestro trabajo como "medio para los movimientos" se centra en buscar lo que realmente tiene efecto: cómo los activistas y las luchadoras sociales se comunican de formas que trascienden su base, cambian las narrativas y construyen poder en la práctica. 

Hablamos con Riches, cineasta especializada en clima y estratega narrativa, sobre por qué recurrió a la comedia, la parodia del porno y OnlyFans para intentar precisamente eso.

¿Qué te llevó a probar algo tan poco convencional?

 Sinceramente, la desesperación, o al menos la frustración. Llevaba años trabajando en estrategia narrativa sobre el clima y veía cómo los proyectos con mensajes importantes daban prioridad a todo menos a despertar interés y entretener: meses de esfuerzo dedicados a cosas que la gente nunca vería, recordaría ni pondría en práctica.

Había trabajado en proyectos como la iniciativa Verified for Climate, de la ONU y Purpose, y en una beca de narración en la Unidad de Acción Climática del University College London, analizando cómo procesa nuestro cerebro la crisis climática. 

Ver Don't Look Up – el popular filme protagonizado por Leonardo DiCaprio sobre científicos que son ignorados mientras se acerca un cometa que va a destruir el planeta – fue un punto de inflexión. Me sentí identificada con esa frustración, con la idea de que gritar los hechos no es suficiente. Pero también vi cómo el entretenimiento genuinamente divertido puede decir cosas esenciales y llegar a un público enorme.

Eso me llevó a dialogar con Yellow Dot Studios, el estudio dedicado al clima que creó el director de la película [Adam Mackay, quien también dirigió la ganadora del Óscar The Big Short], sobre la necesidad de probar nuevas tácticas.

‘Esto es intencionadamente provocativo, y esperamos de verdad que anime a otros a probar cosas menos convencionales’

También había estado investigando la propaganda de los combustibles fósiles y las tácticas de comunicación política detrás de las campañas de Donald Trump – incluida la de "inundar la zona", abrumar al público con mensajes constantes en todas las plataformas – y la incorporación de narrativas en espacios de entretenimiento donde la gente ya siente conexión y confianza. Quería probar una versión de esto para el clima.

OnlyFans me pareció el mejor lugar para empezar, porque es donde se están construyendo algunas de las relaciones parasociales más poderosas, con un público que busca una conexión genuina. Surgió de forma natural porque tengo amigas que utilizan la plataforma – Meg Prescott y Bree Essrig, ahora cocreadoras de Headline News – y sabía que las campañas climáticas apenas habían entrado ahí.

Esto es intencionadamente provocativo, y esperamos de verdad que anime a otros a probar cosas menos convencionales.

¿Cómo se traduce en la práctica eso de "encontrar al público donde está"?

Como trabajamos en un ámbito temático específico – en nuestro caso, el clima –, a menudo estamos tan inmersas en él que esperamos que todos los demás lo entiendan, o damos por sentado que los mismos datos y estadísticas que nos impactan, conmoverán a los demás.

Después de un evento en la Semana del Clima de Nueva York, fui por casualidad a ver a una vidente en el Lower East Side – una mujer de mi edad con dos hijos –. Me preguntó qué me había traído a la ciudad, y le dije que una conferencia sobre el clima. No tenía ni idea de lo que estaba hablando. "¿Te refieres al tiempo?", preguntó, y entonces me di cuenta de que estamos en una burbuja.

Cuando dijimos que estábamos creando contenido para personas que normalmente pasarían por alto cualquier cosa etiquetada como "cambio climático", estábamos reconociendo que la mayor parte del contenido está hecho para el mismo público, tanto en lo que dice como en la forma en que se presenta.

Eso es seguro, pero deja a mucha gente al margen. Las audiencias parasociales de nicho, personas que conectan con un creador por un interés o una onda compartidos, son casi imposibles de alcanzar desde afuera. Estas comunidades son fuertes, y se nota enseguida cuando algo no encaja.

Encontrar a las audiencias donde están significa comprender los espacios que ya eligen – donde se sienten entretenidas o confían en lo que ven – y encontrar una forma de entrar que se sienta como una conexión, no como una interrupción.

Cuando trabajas con creadores, no solo estás tomando prestado su alcance; estás entrando en una relación ya existente, por lo que tiene que aportar valor.

No empezamos con OnlyFans. Empezamos con el clima, las amistades y la gente que sabe lo que funciona.

¿Cuáles fueron los mayores riesgos que tomaron en cuenta, tanto a nivel personal como político?

Utilizar los cuerpos de las mujeres como herramienta creativa y cómica siempre es un riesgo, por la historia de violencia y la mirada masculina. Ese contexto siempre está presente, y éramos conscientes de una posible reacción negativa, así como del estigma en torno al trabajo sexual.

Se requiere un humor muy específico cuando se recurre a los clichés del porno para transmitir mensajes sobre el clima; tiene que ser lo suficientemente divertido y sexy como para funcionar, sin que ninguno de los dos aspectos predomine sobre el otro. Si es demasiado serio, resulta vergonzoso; si es demasiado grosero, socava el mensaje.

Tampoco queríamos que resultara moralista o que alejara al público de nuestros creadores. En un ámbito reacio al riesgo, intentar algo nuevo significa arriesgarse a que salga mal y a que se utilice como prueba de que no deberíamos hacer estas cosas.

No queríamos que nos tomaran como un mal ejemplo, pero sabíamos que contábamos con el equipo adecuado.

También tuve que sopesar mi propia carrera. Siempre me he movido entre el cine independiente y la estrategia narrativa, así que nunca he jugado del todo al juego corporativo, pero crear mi propio OnlyFans junto con la campaña fue un paso audaz, y no soy ingenua respecto de las repercusiones. La cuestión es que las formas tradicionales de comunicar la crisis climática no están funcionando, así que tenemos que intentar algo más extremo.

 ¿Qué te sorprendió más de la respuesta del público?

Estoy encantada de que el público haya respondido. Llevo 15 años trabajando en campañas y a menudo me ha decepcionado lo poco que impactan. En este caso, solo publicamos el contenido con nuestros creadores y vimos cómo alcanzaba cientos de miles de visualizaciones.

Eso dice mucho de la novedad de la idea, pero también de la calidad del contenido y de lo bien que encaja en la plataforma. La respuesta ha sido abrumadoramente positiva: la gente lo califica de "genial", dice que nunca antes había visto un vídeo completo sobre el clima o que ha aprendido algo nuevo.

Lo que realmente nos sorprendió fue la profundidad del compromiso, especialmente en OnlyFans. Abrió un espacio para que los hombres hablaran en privado sobre sus esperanzas y temores en torno al clima; muchos dicen que les importa, pero que antes no tenían ningún lugar donde expresarlo.

¿Qué les dirías a otros que intentan llegar a la gente fuera de los espacios típicos de activismo o los medios de comunicación?

Este proyecto funcionó porque fue una colaboración real entre Yellow Dot Studios y los creadores de OnlyFans con las comunidades adecuadas. Contar con un equipo de producción profesional también fue importante. Sabemos cómo crear entretenimiento de verdad para el público, lo cual es muy diferente a producir contenido de ONG que cumple con requisitos mínimos.

Y lo más importante: tenemos que dar prioridad a llegar a personas fuera de los espacios habituales. Demasiadas campañas progresistas siguen predicando a los convencidos.

Estamos tratando de ponernos al día con un sofisticado ecosistema de influencia al servicio de los sistemas extractivos. Ignorarlo – o no poder evolucionar – es peligroso si de verdad queremos luchar contra esto.

Es hora de dar un gran paso adelante.

Nandini Naira Archer

Nandini Naira Archer

Nandini is Social Movements Editor at openDemocracy. She leads the How We Did It series, spotlighting movement wins, and is also convening cross-generational activist conversations – bringing organisers from different contexts and moments into dialogue to exchange what’s working, what’s shifting and what others can learn. The aim is to move beyond storytelling towards media for movements in practice. If you have interesting wins, ideas, organisers or movements we should be speaking to, feel free to reach her at nandini.archer@opendemocracy.net

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