En la edición de esta semana:
- Mujeres indígenas del norte de Argentina ganan una batalla contra la violencia sexual y racial
- Colombia: Suba del salario y más derechos laborales explican que la izquierda aún esté en la carrera presidencial
- Cuba, entre Trump y el fin de la Revolución
- EEUU impone a Uganda un acuerdo que pone en riesgo la atención del VIH/sida y de emergencias posaborto
La palabra chineo tiene un origen incierto. Está asociado al nombre que los colonizadores y los criollos les daban a las mujeres y niñas indígenas en las pampas y selvas sudamericanas: chinas. Por extensión se llamó también así a las campesinas.
Las chinas eran parte de un paisaje a dominar y explotar. Y eso se hizo por mucho tiempo. La violencia sexual (y racial) enfocada en jovencitas y niñas indígenas pasó a nombrarse como ‘salir a chinear’ o chineo. Un lenguaje que deshumaniza.