El pasado 11 de marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud declaró oficialmente la pandemia de COVID-19. Identificado originalmente en Wuhan, China, a finales de diciembre, el COVID-19 es un novedoso coronavirus que causa síntomas similares a los de la gripe y la neumonía. A 12 de marzo de 2020, el número de personas infectadas en todo el mundo había superado las 100.000, y casi 100 países han notificado casos del virus.
En los Estados Unidos, la respuesta a la crisis ha sido lenta. Los primeros informes sobre la presencia del virus se dieron en la región del noroeste del Pacífico, en el área de Seattle, y desde entonces se ha extendido a casi todos los estados de EE.UU. La respuesta a la crisis por parte de los medios de comunicación de derecha puede estar contribuyendo, de manera muy notable, a esta falta de respuesta del gobierno para controlar el creciente número de casos.
En particular, la maquinaria mediática de Fox News, las páginas y cuentas de los medios sociales de derechas, y las "celebridades" derechistas han estado propagando cantidades considerables de desinformación, xenofobia y teorías de conspiración sobre el virus.