La industria de cruceros ha sido acusada de engañar a los turistas con falsas afirmaciones de que los buques utilizan energía verde con "cero emisiones" mientras están en puerto en el Reino Unido.
Las compañías de cruceros afirman que los gigantescos buques -que, según algunos expertos, son peores para el clima que los aviones- reducen las emisiones apagando sus motores y conectándose a la electricidad baja en carbono mientras están amarrados.
Pero una investigación de openDemocracy ha descubierto que los cruceros no suelen utilizar la "electricidad de tierra" disponible en puerto, y en su lugar queman gasóleo, más barato pero con una enorme huella de carbono.