En febrero de 2019 se cumplieron 8 años desde que la Corte Provincial de Sucumbíos emitió un histórico fallo en el caso conocido como “Lago Agrio” en contra de la petrolera, sentenciándola a pagar 9,500 millones de dólares por contaminar la Amazonía durante sus operaciones (1964-1992).
Sin embargo, en todo este tiempo, la justicia ecuatoriana no sólo no pudo hacer cumplir la sentencia, sino que ahora es el gobierno el que deberá pagar a Chevron una compensación multimillonaria producto de una demanda internacional bajo el sistema global de protección de inversiones.
El tribunal arbitral que admitió la demanda y emitió un laudo en favor de la empresa, le ordena además al Ecuador anular la sentencia de la Corte de Sucumbíos de 2011 por considerarla fraudulenta.