Si Virginia Woolf reclamaba una habitación propia para escribir literatura (y para mucho más), Paula reclama un lugar al que poder llamar hogar para vivir su vida y criar a sus hijos. Pero políticas ineficaces le cierran el paso. Paula no es sino una de las miles de mujeres que no pueden salir de la trampa de la vivienda insegura tras un desahucio.
Más de 30.000 familias protagonizaron un desahucio por impago del alquiler el año pasad0.
Más de 30.000 familias protagonizaron un desahucio por impago del alquiler el año pasado, al igual que el anterior, y el anterior. El número de familias afectadas por desalojos de origen hipotecario no es muy inferior.