
From protest at Yarl's Wood Detention Centre. iDJ Photography/flickr. (CC BY-NC-ND 2.0)
Para entender mejor los esfuerzos de hoy en día para terminar con la «trata de personas» o la «esclavitud moderna», debemos examinar las primeras restricciones a la movilidad humana, instituidas en el siglo diecinueve tras la abolición de la trata de esclavos y esclavas y las relaciones laborales de esclavitud. Al igual que con las políticas contra la trata hoy en día, esta primera forma de organizar el control de fronteras se centró en una narrativa de «rescate y protección» para normalizar la regulación de la migración. Sin embargo, lejos de proteger a nadie, estas restricciones construyeron una imagen de la persona «inmigrante» plagada de estereotipos raciales y de género; la entrada y permanencia en el territorio de un país fue, y todavía es, controlada y explotada.
Las lógicas imperialista y de Estados-nación, y la movilidad humana
A finales del siglo diecinueve y principios del siglo veinte, tanto los estados imperialistas como los estados que intentaban nacionalizar su soberanía implementaron diferentes restricciones a la movilidad humana, aunque por diferentes razones. Los estados imperialistas gobernaban sometiendo a sus súbditos y súbditas a sus poderes tributarios, gravámenes y trabajos forzosos. Cuantas más personas súbditas tuviera el estado dentro de su territorio, más personas podía explotar, más riqueza acumular, y más poder ejercer. Por ello, los estados imperialistas facilitaron el movimiento de la gente dentro y a través de sus imperios. De hecho, estuvieron activamente envueltos en esos movimientos —a menudo a escala masiva—, incluso cuando inmovilizaban a la mayoría de las personas a través de relaciones laborales que les quitaban la libertad. Desde finales del siglo quince, los imperios europeos estuvieron activamente involucrados en movilizar a las personas a través de redes de esclavitud, servidumbre por deudas, destierro y servidumbre; en el imperialismo tardío, también se involucrarían en la concepción de los regímenes migratorios emergentes.