"Llevamos aquí cuatro días", dice la escritora y académica sudafricana Jessica Breakey en una nota de voz enviada desde el desierto libio, donde ella y cientos de voluntarios quedaron varados en su intento de entregar ayuda humanitaria a Gaza. De fondo se escuchan personas conversando, organizándose y cantando canciones por Palestina.
"No hay baños. Pero esta es una noticia realmente importante sobre algo que está pasando en el extremo norte de África. Y de la que nadie está hablando”.
Breakey forma parte de una caravana de varios centenares de personas que intentan llegar a Gaza por tierra para entregar ambulancias, suministros médicos, sustituto de la leche materna, alimentos y materiales de construcción.